lunes, 21 de agosto de 2006

Motivos de ilusión.

Definitivamente, de regreso.
Si esta vez definitivamente (hasta las próximas vacaciones) porque nada más llegar de Dublín me fui de nuevo a pasar unos días de relax, sueño, partidas de ajedrez, Verbenas de la Paloma y cerveza con mi nene que se ha tomado una especie de vacaciones.

Ahora le mando ánimos para afrontar el estudio para este último año de Conservatorio.

Es curioso, cuando me siento ante el ordenador se me suelen resbalar ideas de posibles post que en esos primeros segundos que preceden al despertar me agolpan el pensamiento, voy a ver si las consigo atrapar.

Estas dos últimas mañanas mientras me arropaba y las sábanas me entretenían más de lo preciso pensaba en el dicho "ojos que no ven, corazón que no siente" y en lo afortunada que me siento no teniendo que pensar precisamente en ese dicho.

Me sé engañada en otro momento de mi vida, y por suerte atrás queda con todo lo que eso conlleva. Me siento absurda sufriendo en el pasado por acciones y personas que realmente no considero tales. Me siento feliz de haber callado cosas que hubieran lanzado un jaque dificil de pelear y al mismo tiempo harta de guardar este silencio otorgante. Me siento un poco más sabia con todo lo que el pasado me ha hecho aprender. Me sé afortunada por apreciar lo actual y libre de pesos, porque si antes lo eran ahora no podría ya más.

Ilusionarse es precioso y realmente tengo mucha capacidad y motivos de ilusión en mi vida.

2 comentarios:

Dora dijo...

Nena, ya sabes lo que opino al respecto... A cada cerdo le llega su San Martín!! Jajajaja.

Para atrás, ni para coger impulso.
Por experiencia se que es mejor cerrar puertas y sellarlas con cemento, o con mierda, si es necesario, porque hay puertas que sólo esconden inmundicia. Esas puertecitas bajo mil llaves, y a lanzarlas al mar del olvido.
Que hay muchas ventanas en las que luce el sol, como estás comprobando. Nuestro proceso vital hace que la vida nos ponga pruebas, laberintos, encrucijadas, y aunque a veces nos equivoquemos en las opciones a priori, el destino es sabio, y al final nos reconduce.

Ah, y los ases en la manga nunca están de más. Ya sabes, en el mundo hay muchos ombligos, y algunos llenos de "pelusas".

Disfruta como tú sabes hacerlo, y al que no le guste, que no mire (o lea).

Bueno, queda pendiente nuestra charla de la Seminci.

Besote y el mundo por montera!!

Pan dijo...

Ya se tu opinión, pero lo del San Martín yo no lo tengo tan claro. Supongo que cada uno tiene lo que merece, que puede superar cualquier expectativa (para bien o para mal).
Atras ni borracha, ni pagandome, ni aunque me dijeran que mi futuro está garantizado... uff quita quita

¡Arriba Pan-Dora!