La semana pasada (por fin) asignaron los horarios de cabina en el conservatorio. Me han concedido casi todo lo que había pedido (menos una hora de los jueves... ).
La biblioteca del conservatorio (por fin) está abierta. Pero vamos... para los fondos, más bien superfices, que tiene, era más la intriga que otra cosa.
El profesor de italiano (por fin) ha sido asignado. Y han comenzado hoy las clases.
Tutti frutti para hoy, justo hoy, que estoy con dolor de pecho y no voy a clase. ¡hombre ya!
Y es que como alguien me dijo en algún comentario, el dejar los vicios no me está viniendo nada, pero nada, bien. Llevo 3 semanas sin levantar cabeza, o más bien, voz. El sábado que fue el cumple de Valle, me vine a casa sin marcarme un bailecito y sin beber na de na... resignación...
2 comentarios:
Los vicios es mejor dejarlos uno por uno.
Uff, no se... así es como una muerte a pellizcos... en cualquier caso es por una buena causa.
besos
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