Esta vez hemos estado dando una vuelta por la Ribera del Duero y hemos hecho honor a un increible lechazo :P (la dieta cuando se salta se hace por cosas semejantes
Desde luego, hay que ver esa tierra ahora, en tiempo de vendimia, y sobre todo bebérsela. Me han regalado, entre otras cosas, una garrafa de vino casero que está de muerte. (quiero poner una foto, pero no me deja... :S)
También conocí el Café España, donde próximamente toca Javier Krahe (y que me pierdo por cierto).
En fin, que ya hasta voy uniendo unas calles con otras. Pero, y aunque te duela cariño: ¡MI MADRIZ, ES MI MADRIZ!
De todas maneras este puente en lugar de traerme relax y eso, me ha agobiado en cuanto a tiempo, porque si me dedico los findes a descansar, no me da tiempo el resto de la semana.
Me parece que el blog se va a reducir a un pozo donde contar mis penas. ¡qué horror!
2 comentarios:
Valladolid me sorprndió gratamente. Me parece una ciudad muy señorial.
Es bonita desde luego, yo tampoco la esperaba así. :)
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