Mi ego está aquí conmigo, me acompaña al espejo cada mañana y al metro, y sube o baja según la ropa que me ponga o si estoy estudiando, como tenga la voz. Es voluble. Como el de todos.
El ego ajeno.
Creo que he hablado en otras ocasiones de este tema, los músicos tienen, tenemos, mucho ego. Por suerte he conocido grandes músicos cuya actitud era de completa humildad: directores, pianistas, violinistas, si, hasta cantantes :P... sin embargo en otras ocasiones la situación no es así.
Lo que me ha animado a escribir es ver como se obvia el trabajo y el arte de los demás por parte de unos, por miedo a ver oscurecido el propio.
Lo diré para que lo sepa quien debe saberlo: JLG superaste seguro a sus húmedas palabras.
En la vida no musical, hoy mismo también he tenido ocasión de ver muestras claras de ego: contenido por celos, ego defendido por miedo, ego mostrado con cierto descaro, ego estupido... seguro que si sigo pensando me salen más tipos.
¿cual sería el mio? el ego criticón???
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