Y la de mi trabajo es la de escupir, si puedes, a la cara del otro. ¡oído cocina!. Tengo que practicar mi puntería lo máximo para al menos devolver lo "prestado".
Cuando entré hace años en este departamento deberían haberme dicho algo así: "todo lo que digas o hagas será utilizado en tu contra".
Aquí estoy ladrillo a ladrillo componiendo mi muro particular para poder subsistir esas ocho horas de vida carcelaria.
Promesa personal. El conservatorio es intocable. El trabajo no sale del trabajo. LA VIDA ESTÁ FUERA DE ÉL.
Sposa son disprezzata
Vivaldi
Vivaldi
Sposa son disprezzata
fida, son oltraggiata,
cieli que feci mai?
e pur egl'e il mio cor.
Il mio sposo, il mio amor
la mia speranza
fida, son oltraggiata,
cieli que feci mai?
e pur egl'e il mio cor.
Il mio sposo, il mio amor
la mia speranza

3 comentarios:
di que si.
En mi caso son 10 las horas que tengo que vivir en un ambiente... complicado.
Yo hago lo contrario, yo soy de los que al mal tiempo (y a la subnormalidades) le pone buena cara, al final hay momentos "decentes" y todo, pero su trabajo cuesta, y el orgullo hay que comérselo.
Un blogbesico.
Fan: si si SI!!
Dammy, no creo que esté dispuesta a comerme el orgullo por un momento decente... se acercan momentos de cambios.
blogbesos para los dos
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