No tengo ni una triste foto donde lucir mi modelito concierto pero para el próximo espero no dejarme la cámara en casa.
El concierto salió decente, podemos decirlo así. Aunque si hubiera podido vocalizar y el ambiente del auditorio no hubiera sido tan reseco estaría hoy plenamente satisfecha.
Es una sensación tan especial...
Sale la orquesta, el coro. Y unos segundos de espera después el director y los solistas. Creo que me voy a caer del temblor de piernas, casi no puedo andar.
Me siento y comienza la orquesta.
uffff....
Llega mi intervención, noto como el corazón late con cada corchea (no es coña) y al mismo tiempo mi cabeza reflexiona y piensa "tienes que controlarlo o no podrás ni respirar de una forma normal". Hacía tiempo que no estaba tan tan nerviosa.
Los nervios dan paso a la percepción de la situación, tengo muy pocos minutos para disfrutar realmente de lo que estoy haciendo.
Cuando llegué a ese punto me dio la sensación que el tiempo estaba detenido y todo era perfecto.
Es magia.
2 comentarios:
Hermosa manera de contar como se siente UNA ARTISTA.
Un blogbesico.
gracias! Hoy más, esperemos que mejor... aunque no sé yo...
blogbeso
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